Blog-Terapica-El-Perdon (3)

¿Qué es lo peor que te ha hecho un ser querido?

¿Estarías dispuesto a perdonarlo?

De acuerdo a mi experiencia personal y profesional, considero que el “perdón” es uno de los procesos más complicados para los seres humanos.

Me parece que es una palabra cargada con mucha idealización, que normalmente está asociada a una virtud de unos pocos.

Sin embargo, si entendemos bien qué implica perdonar, estoy convencido que es una herramienta terapéutica muy valiosa para liberarse de sentimientos dañinos como el resentimiento.

El perdón suele analizarse desde la lupa de lo “moral”, pero también se puede abordar desde la perspectiva racional y psicológica.

¿Por qué nos cuesta trabajo perdonar?

Blog-Terapica-El-Perdon (2)

Cuando alguien nos hace daño, nuestra mente está programada de manera natural para defenderse de dicha agresión.

Es una reacción lógica y evolutiva, que trata de impedir que el daño continúe. No obstante, esto puede traer dificultades cuando la persona se aferra a la venganza.

Cuando alguien te hace daño, especialmente alguien que es muy importante en tu vida, se abre una herida emocional, que toma tiempo para sanar.

El problema es cuando esa herida se llena de resentimiento, que es como un veneno que le impide cerrarse por completo.

También te puede interesar: “Asertividad: La mejor forma de comunicación

Cada vez que piensas en la venganza, la herida se vuelve a abrir y la mente puede llegar a vivirlo tan intensamente como si se repitiera la experiencia de cuando te lastimaron.

Es normal que el dolor siga ahí por un tiempo, pero desprenderse del resentimiento y la vengaza es una decisión personal.

En otras palabras, podríamos entender el perdón como la elección de liberarse de los pensamientos y conductas destructivas hacia la persona que te hizo daño.

Aprende a perdonar

Blog-Terapica-El-Perdon (1)

Perdonar no significa que dejes de tomar medidas para protegerte o simplemente que olvides lo que ocurrió, ya que estas no son medidas psicológicamente saludables.

Perdonar tampoco implica necesariamente “indultar” (que el ofensor no asuma las consecuencias de sus actos), parte del proceso puede implicar la implementación de la justicia.

Perdonar es un proceso que lleva tiempo y  para lograrlo, es muy importante hacer primero un análisis y reconocimiento de la ofensa recibida, tratando de entender por qué la persona actuó de cierta manera.

Recuerda que tratar de entenderlo no significa justificarlo.

También te puede interesar: “5 estrategias eficaces para regular tus emociones

Este reconocimiento también debe ir ligado a la aceptación de las emociones que genera el daño.

Vivir las emociones es parte del proceso de sanación.

Vale la pena meditar estrategias para protegerse, pues no deja de ser importante que defiendas tus derechos.

Cuando el ofensor se muestra arrepentido, es posible establecer acuerdos al respecto para que no vuelva a ocurrir la situación.

Si la persona no está arrepentida o no “merece” ser perdonada, vale la pena intentarlo, pues el último paso es precisamente tomar la decisión de perdonar.

Hay que recordar que el principal beneficio es para uno mismo, pues el perdonar es terapéutico para alcanzar la paz emocional.

En conclusión, perdonar no es un signo de debilidad o el permitir que los demás te hagan daño, sino que es una decisión y un compromiso personal para tu bienestar emocional.

Síguenos en redes sociales

Sobre el autor

Psicólogos en Mérida Daniel Solis Santamaria Terapia Cognitivo Conductual Orientacion Filosofica Logoterapia

Psic. Daniel Solís Santamaría

MAESTRÍA EN PSICOLOGÍA APLICADA Universidad Autónoma de Yucatán Cédula profesional No.7857754

Déjanos tus comentarios, ¿qué te ha parecido esta información acerca del perdón?

Categorías: Blog

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Haz click para contactar a un psicólogo